
Ni el sol intenso ni las altas temperaturas lograron frenar, una vez más, el reclamo de los jubilados en la Plaza del Congreso. Como cada miércoles, el colectivo de adultos mayores volvió a ocupar el espacio público para exigir una jubilación digna y la restitución de la cobertura total de medicamentos por parte del PAMI. La escena se repitió en la segunda movilización del año, esta vez sin represión, en contraste con lo ocurrido durante gran parte de 2024.
La jornada estuvo marcada por una amplia confluencia de sectores. Acompañaron la protesta hinchas de distintos clubes de fútbol, que aportaron música y color a la marcha, trabajadores del Hospital Garrahan y empleados despedidos de la empresa Lustramax, quienes reclaman la reincorporación inmediata a sus puestos laborales. También se sumaron consignas vinculadas a los incendios que afectan a la provincia de Chubut, reclamando respuestas urgentes del Estado.
La tradicional radio abierta volvió a ser uno de los ejes de la concentración, permitiendo que las distintas organizaciones tomaran la palabra. Nora Biaggio, referente del Plenario de Trabajadores Jubilados, advirtió que la situación de los adultos mayores “se ha agravado por la depreciación de los haberes”, al considerar que la inflación real que impacta en la vida cotidiana no se refleja plenamente en el índice oficial. Si bien el último registro del Índice de Precios al Consumidor marcó un aumento del 2,8 por ciento, los rubros más sensibles para los jubilados muestran subas mayores: transporte, vivienda, servicios y alimentos encabezan la lista de incrementos.
Biaggio subrayó que el encarecimiento de los alimentos y los medicamentos golpea de lleno a este sector, especialmente tras la eliminación de la cobertura del 100 por ciento de los remedios por parte del PAMI a fines de 2024. Esa decisión se transformó en una de las principales banderas de lucha. Desde el Plenario, las organizaciones reclaman un aumento de emergencia y una jubilación mínima que alcance los 1.600.000 pesos, con una recomposición proporcional en el resto de la escala. En contraste, a partir de febrero la jubilación mínima será de 429 mil pesos, incluyendo un bono extraordinario que permanece congelado.
Otro de los puntos centrales del reclamo fue el incumplimiento de fallos judiciales que ordenan restituir la cobertura total de medicamentos del PAMI. Las resoluciones dictadas en Mendoza y luego ampliadas a todo el país continúan sin ser acatadas, según denunciaron los manifestantes.
Durante la tarde, el micrófono de la radio abierta también fue tomado por referentes de organizaciones sociales y políticas. Se cuestionaron las reformas impulsadas por el Gobierno nacional, señalando que afectan tanto a trabajadores activos como a jubilados, y se advirtió sobre el impacto de los despidos y el cierre de fábricas. En ese marco, se insistió en la necesidad de unificar las luchas para enfrentar lo que describen como un ajuste generalizado.
La movilización se extendió más allá de la Plaza del Congreso. Un grupo de manifestantes se dirigió hacia la Casa de la Provincia de Chubut para visibilizar el pedido de una Emergencia Nacional Ambiental ante los incendios en la Patagonia. Allí se responsabilizó a las autoridades nacionales y provinciales por la falta de respuestas y se alertó sobre las consecuencias sociales, ambientales y territoriales del avance del fuego.
La jornada concluyó con un llamado a toda la sociedad a acompañar el reclamo de los jubilados y a defender la salud pública, el ambiente y los derechos sociales. Bajo el sol persistente, el mensaje fue claro: la protesta seguirá en las calles hasta obtener respuestas concretas.