
La discusión por una importante obra energética que podría redefinir el mapa eléctrico y minero del oeste argentino sumó un nuevo capítulo. Durante una audiencia pública realizada por el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), representantes de distintas provincias, organismos nacionales y empresas expusieron sus posiciones sobre un proyecto vinculado al abastecimiento energético de uno de los emprendimientos mineros más relevantes de la región.
En ese contexto, La Rioja manifestó una firme oposición a la iniciativa y advirtió que, si la resolución final resulta favorable para la empresa impulsora del proyecto, no descarta recurrir tanto a instancias administrativas como judiciales para defender lo que considera derechos estratégicos para el desarrollo energético provincial.
La controversia gira en torno a una solicitud para acceder y ampliar infraestructura eléctrica de alta tensión destinada a abastecer un importante emprendimiento minero ubicado en la cordillera. La propuesta contempla la construcción de una nueva estación transformadora y una línea de extra alta tensión de 500 kilovoltios que permitiría garantizar el suministro energético necesario para la actividad minera.
Desde el Gobierno riojano sostienen que la obra propuesta podría afectar proyectos energéticos de largo plazo que resultan fundamentales para la provincia. Las autoridades argumentan que parte de la infraestructura involucrada forma parte de un corredor estratégico diseñado para integrar sistemas eléctricos regionales y potenciar el desarrollo de las provincias cordilleranas.
Según la posición expuesta por los representantes riojanos, uno de los principales puntos de preocupación se encuentra en la utilización de infraestructura que consideran clave para futuras conexiones eléctricas de La Rioja con otras regiones del país. En particular, advirtieron que determinadas decisiones podrían limitar o retrasar proyectos destinados a fortalecer la interconexión energética provincial y mejorar la capacidad de transporte eléctrico hacia distintas zonas del territorio.
Además, la provincia cuestionó el plazo de prioridad solicitado para el uso de la infraestructura y reclamó que se contemplen reservas técnicas que permitan garantizar futuras ampliaciones del sistema eléctrico riojano. Para las autoridades, resulta fundamental preservar espacios dentro del proyecto que faciliten futuras conexiones estratégicas hacia el oeste provincial, especialmente en sectores vinculados al desarrollo productivo y minero.
Por su parte, la empresa responsable del proyecto defendió la iniciativa asegurando que todos los estudios técnicos requeridos fueron realizados y que cuentan con las aprobaciones correspondientes de los organismos especializados. También remarcó que la totalidad de las inversiones necesarias para ejecutar la obra será financiada por el sector privado, sin demandar recursos públicos adicionales.
La audiencia también reunió a representantes de otras empresas mineras y organismos provinciales que plantearon observaciones técnicas, regulatorias y legales. Algunas compañías expresaron preocupación por el impacto que la asignación de capacidad eléctrica podría tener sobre futuros proyectos productivos, mientras que otras solicitaron garantías para acceder a la infraestructura en igualdad de condiciones.
Aunque la audiencia no tiene carácter vinculante, su resultado será observado con especial atención debido a las implicancias que podría tener para el desarrollo energético y minero de la región. Ahora la decisión final quedará en manos del ENRE, que deberá emitir una resolución en las próximas semanas.
Mientras tanto, La Rioja mantiene una postura firme y se prepara para continuar la disputa en todos los ámbitos que considere necesarios, convencida de que está en juego una infraestructura estratégica para el crecimiento futuro de la provincia y para la integración energética del oeste argentino.