
El ministro de Hacienda y Finanzas de la provincia, Fabián Blanco, trazó un diagnóstico complejo sobre la situación económica que atraviesa La Rioja. Según explicó, gran parte de los recursos provinciales se destinan al pago de salarios del sector público, lo que reduce significativamente el margen disponible para otras áreas de funcionamiento del Estado.
Durante una entrevista radial, el funcionario describió el momento financiero de la provincia como una coyuntura “difícil”, marcada principalmente por los fondos que, según afirmó, el Gobierno nacional mantiene pendientes con la administración riojana desde finales de 2023. En ese sentido, recordó que desde octubre de ese año la provincia dejó de percibir un punto de coparticipación que considera fundamental para su equilibrio fiscal.
De acuerdo con el titular de la cartera económica, esta situación condiciona fuertemente la gestión de los recursos públicos. No obstante, aseguró que el pago de sueldos a los trabajadores estatales está garantizado gracias a la administración que viene realizando el gobierno provincial.
Blanco explicó que aproximadamente el 90% de los recursos coparticipables se destinan al pago de salarios, mientras que el 10% restante debe utilizarse para cubrir los gastos de funcionamiento del Estado, lo que incluye áreas clave como servicios, programas y políticas públicas.
A pesar de ese escenario ajustado, el ministro destacó que la prioridad del gobierno provincial será sostener el funcionamiento de sectores esenciales como la salud, la seguridad y la educación. Sin embargo, reconoció que la posibilidad de otorgar mejoras salariales más significativas se encuentra limitada por la falta de recursos adicionales.
En ese marco, el funcionario volvió a insistir en el reclamo por los fondos que la provincia considera adeudados por parte del Gobierno nacional. Según explicó, si esos recursos estuvieran disponibles, la situación financiera de la provincia sería muy diferente y permitiría ampliar el margen de maniobra para políticas económicas y salariales.
Por otra parte, Blanco se refirió a las alternativas que el gobierno analiza para fortalecer las finanzas provinciales. Entre ellas aparece la posibilidad de avanzar con la venta de algunos activos estatales, siempre que se trate de operaciones que resulten beneficiosas para el patrimonio público. En ese punto, aclaró que no está prevista la venta del Banco Rioja, una de las principales entidades financieras de la provincia.
También mencionó que se encuentra bajo análisis la posible venta de una unidad del Parque Eólico Arauco, uno de los proyectos energéticos más importantes del Estado riojano. Este emprendimiento, vinculado al desarrollo de energías renovables, genera interés en el mercado y podría representar una vía para obtener recursos inmediatos.
Otro tema abordado por el ministro fue la deuda vinculada al denominado “bono verde”, sobre la cual indicó que continúan las negociaciones para avanzar en un proceso de reestructuración. Según afirmó, el objetivo del gobierno provincial es cumplir con sus compromisos financieros, pero bajo condiciones que resulten sostenibles para la economía local.
Finalmente, Blanco también fue consultado sobre la posible reactivación de los Bonos de Cancelación de Deuda, conocidos popularmente como “Chachos”. Estos instrumentos circularon durante 2025 como parte de un programa orientado a fomentar el turismo interno dentro de la provincia. Aunque aclaró que por ahora no existe una decisión tomada, el funcionario señaló que la herramienta podría volver a analizarse en el futuro como parte de las estrategias para dinamizar la actividad económica.
En definitiva, el panorama económico de La Rioja aparece atravesado por fuertes restricciones financieras. En ese contexto, el desafío de la gestión provincial pasa por sostener el funcionamiento del Estado, garantizar el pago de salarios y, al mismo tiempo, buscar alternativas que permitan fortalecer las cuentas públicas sin afectar el patrimonio provincial.