La Rioja confirmó que no afrontará el vencimiento del denominado Bono Verde previsto para el próximo 24 de agosto. La Provincia no pagará en esta oportunidad ni el capital ni los intereses correspondientes, por lo que continuará en situación de cesación de pagos respecto de este título de deuda emitido en dólares.
El bono fue colocado en 2017 con el objetivo de financiar el desarrollo del Parque Eólico Arauco y tiene vencimiento final previsto para 2028. La decisión de no cancelar el compromiso correspondiente a agosto se explica, según el Gobierno provincial, por la falta de recursos suficientes para hacer frente a las obligaciones financieras sin afectar otras prioridades de la administración.
Desde el Ejecutivo riojano sostienen que la situación responde, en buena medida, a la reducción de recursos provenientes del Estado nacional. En particular, cuestionan la interrupción de fondos extracoparticipables, Aportes del Tesoro Nacional y otras transferencias que, según la Provincia, dejaron de recibirse durante los últimos dos años.
La administración provincial afirma que esta pérdida de recursos profundizó las dificultades financieras y sostiene que La Rioja se encuentra entre las jurisdicciones que no recibieron fondos adicionales por fuera de la Coparticipación Federal. En paralelo, continúa un reclamo judicial por recursos que la Provincia considera adeudados por Nación y que, de acuerdo con estimaciones oficiales, superarían los mil millones de dólares.
La cesación de pagos comenzó en febrero de 2024, cuando La Rioja dejó de afrontar una cuota de capital cercana a los 16 millones de dólares. A partir de entonces, distintos tenedores del bono iniciaron acciones judiciales en Estados Unidos, principalmente en tribunales de Nueva York y Massachusetts.
El conflicto también alcanzó a activos provinciales. Representantes de los acreedores intentaron avanzar judicialmente sobre el Banco Rioja y el Parque Eólico Arauco, aunque desde el Gobierno provincial aseguran que ambos bienes continuarán bajo propiedad de la Provincia y que serán defendidos mediante todas las herramientas legales disponibles.
Frente al escenario de incumplimiento, el Ejecutivo insiste en que no pretende abandonar definitivamente sus obligaciones con los bonistas. La postura oficial apunta a alcanzar una reestructuración que permita establecer un esquema de pagos considerado sostenible tanto para los acreedores como para las finanzas provinciales.
La administración provincial también dejó en claro cuáles son sus prioridades. El objetivo es evitar que el pago de la deuda externa comprometa recursos destinados a los gastos esenciales, especialmente el pago de salarios. En ese sentido, se sostiene que no se pondrá en riesgo el cumplimiento de las obligaciones corrientes para atender los compromisos con los tenedores del bono.
El Gobierno también destaca que los fondos obtenidos originalmente mediante el Bono Verde fueron destinados a una inversión productiva y no a financiar gastos corrientes. El Parque Eólico Arauco continúa funcionando y atraviesa un proceso de expansión, por lo que la Provincia considera que el proyecto mantiene un valor estratégico.
Mientras continúan las negociaciones con los acreedores y el conflicto permanece judicializado en Estados Unidos, el nuevo vencimiento vuelve a poner sobre la mesa la delicada situación financiera provincial.
La falta de pago del 24 de agosto no representa, según la interpretación del Gobierno riojano, el comienzo de un nuevo proceso de default, sino la continuidad de una situación que se arrastra desde 2024. La apuesta oficial está puesta en lograr una reestructuración de la deuda que permita recuperar la capacidad de pago sin comprometer los recursos destinados al funcionamiento del Estado.
El desafío, ahora, será encontrar un acuerdo que permita cerrar el prolongado conflicto con los bonistas y, al mismo tiempo, preservar las cuentas provinciales en un contexto de fuertes restricciones financieras y disputa por los recursos que La Rioja reclama a la Nación.