
El presidente Javier Milei decidió poner fin de manera abrupta a su campaña en la Provincia de Buenos Aires, suspendiendo todos los actos que restaban antes de las elecciones legislativas. La decisión marca un punto de inflexión en un recorrido cargado de tensiones, protestas y escándalos que dejaron a su espacio político, La Libertad Avanza (LLA), con una imagen desgastada en el principal distrito electoral del país.
Desde el Ejecutivo se resolvió durante el fin de semana cancelar las actividades programadas en Ezeiza y otros puntos del conurbano bonaerense, luego de una serie de incidentes que incluyeron escraches, enfrentamientos y desmanes en actos previos realizados en Lomas de Zamora, Moreno, Junín y Mar del Plata. El último acto encabezado por Milei tuvo lugar en Tres de Febrero, donde una seguidora libertaria fue registrada persiguiendo con un cuchillo a fotógrafos tras el evento, hecho que generó amplio repudio público.
A esta situación se sumó la renuncia de José Luis Espert, un golpe político que expuso internas dentro de LLA. Mientras algunas versiones atribuyen su salida a su presunta relación con el empresario Federico “Fred” Machado, otras sostienen que fue consecuencia de los malos resultados en las encuestas, que mostraban al oficialismo a 18 puntos del peronismo, aunque con una leve mejora en los últimos sondeos.
Pese a este cierre anticipado en Buenos Aires, Milei continuará con su agenda nacional: se presentará en Córdoba y cerrará la campaña en Rosario. Sin embargo, el clima dentro del Gobierno se mantiene tenso, con rumores de cambios en el Gabinete y cuestionamientos hacia el canciller Gerardo Werthein por su desempeño en las reuniones con el presidente estadounidense, Donald Trump. El cierre, lejos de transmitir fortaleza, evidencia un escenario de creciente fragilidad política y económica a días de los comicios.