
En medio de la creciente polémica por las denuncias que involucran al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, el presidente Javier Milei salió públicamente a respaldarlo con un tono encendido y sin medias tintas. Desde Estados Unidos, durante una entrevista televisiva, el mandatario descartó de manera tajante cualquier posibilidad de apartar a su funcionario y lanzó una frase que rápidamente generó repercusión política y mediática: “Ni en pedo se va Adorni”.
Las declaraciones se produjeron mientras continúan las discusiones alrededor de la investigación por presunto enriquecimiento ilícito que pesa sobre el exvocero presidencial. La causa pone el foco en el crecimiento patrimonial de Adorni y en distintos gastos vinculados a propiedades, remodelaciones y viajes que despertaron cuestionamientos dentro y fuera del oficialismo.
Durante la entrevista, Milei sostuvo que su colaborador ya tiene preparada toda la documentación necesaria y aseguró que presentará de manera anticipada su declaración jurada. Además, cuestionó con dureza a quienes impulsan las denuncias y apuntó especialmente contra sectores del periodismo y la oposición, a quienes acusó de instalar acusaciones sin fundamentos.
El Presidente también se refirió a las declaraciones de Patricia Bullrich, quien había sugerido públicamente que Adorni debía aclarar su situación. Según explicó Milei, el tema ya había sido conversado previamente con la ministra, aunque consideró que sus palabras adelantaron una discusión que el funcionario pretendía resolver por cuenta propia.
Lejos de bajar el tono, el mandatario insistió en que confía plenamente en la honestidad de su jefe de Gabinete y afirmó que revisó personalmente la documentación relacionada con su patrimonio. “Cuando alguien está sucio lo ejecuto”, aseguró, al tiempo que remarcó que no permitirá que se “ensucie” la gestión de gobierno.
En otro tramo de la entrevista, Milei volvió a confrontar con los medios de comunicación y acusó a periodistas de actuar “como fiscales y jueces”, cuestionando el tratamiento mediático del caso. Incluso afirmó que desde el oficialismo realizan un seguimiento de comunicadores que, según su visión, “mienten sistemáticamente”.
El Presidente defendió además su estilo confrontativo y sostuvo que los argentinos ya conocían su personalidad al momento de elegirlo. “La gente prefirió alguien que diga lo que piensa”, expresó, reivindicando sus formas directas y sus permanentes cruces públicos.
Mientras tanto, la controversia política continúa creciendo y suma tensión dentro del escenario nacional, en un contexto económico complejo marcado por el ajuste, la inflación y el malestar de distintos sectores sociales.