El presidente Javier Milei volvió a viajar a Estados Unidos para participar de una gala privada, recibir reconocimientos y pronunciar un discurso centrado en su visión política y económica para América Latina. La actividad, denominada “Gala Hispana”, reunió a referentes de la derecha regional y a figuras vinculadas con el entorno político del presidente estadounidense Donald Trump. Sin embargo, la presencia del mandatario argentino también despertó cuestionamientos por los vínculos de los organizadores y por el uso de recursos públicos para financiar sus desplazamientos internacionales.
El evento fue organizado por Latino Wall Street, una plataforma dedicada a la educación financiera dirigida por Tony Delgado, hijo de Henry Delgado, un hombre condenado a cadena perpetua por delitos vinculados con el narcotráfico y posteriormente liberado en el marco de una reforma del sistema penal estadounidense impulsada durante la presidencia de Trump. El otro organizador fue La Derecha Diario, un portal argentino creado por Fernando Cerimedo, quien tuvo participación en la campaña electoral de Milei y en los primeros años de su administración. Cerimedo se encontraba detenido en Bolivia, acusado de un intento de femicidio contra su expareja, Nadia Beller.
La participación presidencial incluyó la entrega de un reconocimiento al liderazgo y al impacto global en el marco de la Herencia Hispana. Además, durante la gira estaba prevista la entrega de otro galardón, denominado “Global Champion of Free Enterprise”, destinado a destacar su defensa de la libre empresa y la libertad económica.
Los viajes presidenciales a Estados Unidos también quedaron bajo la lupa por la frecuencia de las visitas y el contenido de sus agendas. Según un relevamiento citado en el debate público, de los 19 viajes realizados por Milei al país norteamericano hasta ese momento, solamente siete habían incluido actividades de carácter estatal o institucional.
Un discurso con fuertes críticas a Lula y respaldo a Trump
Durante su intervención, Milei volvió a expresar su apoyo a los sectores conservadores de América Latina y lanzó duras críticas contra el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva. El mandatario argentino lo calificó de “dictador comunista” y manifestó su respaldo a Jair Bolsonaro, expresidente brasileño condenado a 27 años de prisión por su participación en un intento de golpe de Estado tras las elecciones de 2022.
Milei sostuvo que Bolsonaro continuaba encarcelado de manera injusta y expresó públicamente su cercanía con el dirigente brasileño. También manifestó su respaldo a Flavio Bolsonaro, hijo del exmandatario y referente de la derecha brasileña, en el escenario político de su país.
En otro tramo del discurso, el presidente argentino destacó lo que considera un cambio de orientación política en América Latina, con el avance de dirigentes conservadores y liberales. Mencionó distintos procesos electorales de la región para respaldar su interpretación de que existe una transformación política favorable a los sectores alineados con Trump.
Asimismo, defendió la intervención estadounidense en Venezuela y afirmó que ese país estaba retomando el camino hacia la democracia y los valores occidentales. También se refirió a Cuba y sostuvo que el Gobierno de La Habana enfrentaba un escenario de creciente presión por parte de Washington.
Las declaraciones volvieron a poner de manifiesto el alineamiento internacional de Milei con Estados Unidos e Israel, una orientación que el mandatario presenta como parte de una estrategia para defender los valores judeocristianos y fortalecer la cooperación con las democracias occidentales.
La defensa del modelo económico argentino
En materia económica, Milei aprovechó el encuentro para reivindicar las medidas aplicadas desde el comienzo de su gestión. Aseguró que su Gobierno impulsó un profundo proceso de desregulación con el objetivo de evitar una crisis económica de mayores dimensiones y sostuvo que la Argentina dispone de recursos estratégicos capaces de atraer inversiones internacionales.
Entre ellos mencionó la energía, los minerales, los alimentos y el capital humano. También recurrió a la frase “el precio de la libertad es la eterna vigilancia” para defender su concepción política y justificar las reformas impulsadas por su administración.
El presidente sostuvo que los gobiernos anteriores habían conducido a la región hacia modelos que, según su interpretación, restringieron las libertades económicas y generaron desigualdades ante la ley. En ese marco, volvió a utilizar a Cuba y Venezuela como ejemplos de los resultados que atribuye a los sistemas socialistas.
Además, afirmó que la Argentina debía desempeñar un papel relevante en el proceso de transformación regional y contribuir a consolidar una América Latina más cercana a las ideas de libre mercado y a los gobiernos aliados de Washington.
Sus declaraciones se produjeron en la antesala de una jornada parlamentaria decisiva en la Argentina, en la que la oposición buscaba reunir los votos necesarios para debatir el futuro del DNU 70/2023, una norma que modificó numerosas leyes y que incluye disposiciones relacionadas con la desregulación económica y la propiedad de las tierras rurales por parte de extranjeros.
Una gala con antecedentes y vínculos políticos
La Gala Hispana había celebrado su primera edición en febrero de ese mismo año en Mar-a-Lago, la residencia de Trump en Florida. En aquella oportunidad, uno de los homenajeados fue el propio Fernando Cerimedo, quien recibió un premio como consultor político del año.
Durante esa ceremonia, Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente brasileño, elogió la participación de Cerimedo en las denuncias sobre un supuesto fraude electoral en Brasil durante los comicios de 2022, que finalmente dieron la victoria a Lula.
Eduardo Bolsonaro también participó en el encuentro realizado en Washington y anticipó públicamente su presencia junto a Milei. La coincidencia volvió a mostrar los vínculos entre dirigentes de la derecha latinoamericana y los espacios políticos que promueven una agenda alineada con Trump.
La posibilidad de que estos encuentros sirvan, además, para recaudar fondos destinados a campañas políticas regionales generó interrogantes sobre sus objetivos y mecanismos de financiamiento. No obstante, no se detalló públicamente el destino concreto de los recursos recaudados en esta edición.
La agenda de Milei en Washington contemplaba también una visita a la Cámara de Comercio de Estados Unidos, donde tenía previsto ofrecer una conferencia titulada “El caso argentino: el desafío del crecimiento económico tras décadas de populismo”. Asimismo, estaba programada su participación en una actividad vinculada con la presidencia argentina de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto, conocida por sus siglas en inglés como IHRA.
De esta manera, la gira presidencial combinó actividades económicas e institucionales con una fuerte exposición política. Mientras el Gobierno buscaba presentar su programa económico ante inversores y referentes internacionales, los vínculos de los organizadores, el financiamiento de estos encuentros y el uso de fondos públicos para los viajes presidenciales continuaban alimentando el debate político en la Argentina.