La senadora neuquina de La Libertad Avanza, Nadia Márquez, comenzó a posicionarse entre los nombres que analiza Karina Milei para integrar una eventual fórmula presidencial junto a su hermano en las elecciones de 2027. Su cercanía con el universo evangélico y el vínculo familiar con uno de los pastores más influyentes de Neuquén la ubican en un lugar de interés dentro del oficialismo. Sin embargo, su trayectoria política también arrastra antecedentes judiciales que podrían convertirse en un obstáculo para una eventual candidatura.
Las especulaciones cobraron fuerza después de la visita de Javier Milei a la ciudad de Neuquén, donde participó de la inauguración de un auditorio perteneciente a la iglesia evangélica Jesús es Rey. El establecimiento tiene capacidad para aproximadamente cuatro mil personas y su construcción habría demandado una inversión cercana a los 14 millones de dólares.
El anfitrión del encuentro fue Hugo Márquez, pastor y padre de la actual senadora libertaria. Durante el acto, destacó el vínculo entre el Gobierno nacional y las organizaciones religiosas, al afirmar que ningún presidente había realizado tantas acciones en favor de los evangélicos.
La ceremonia tuvo una dimensión que excedió lo estrictamente religioso. Entre los asistentes estuvieron referentes de distintas organizaciones conservadoras y movimientos vinculados con las campañas contra el aborto y las iniciativas denominadas provida. Hugo Márquez, además, mantiene una participación activa dentro de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina, conocida como ACIERA, una organización que agrupa a miles de congregaciones en todo el país.
La presencia presidencial volvió a poner de manifiesto el acercamiento entre el Gobierno libertario y sectores del evangelismo, una relación que podría adquirir mayor relevancia de cara al próximo calendario electoral.
En ese contexto aparece Nadia Márquez, cuya carrera política tuvo un crecimiento acelerado durante los últimos años. Su primera experiencia electoral importante llegó en 2019, cuando fue elegida concejal de Neuquén por la Democracia Cristiana. Posteriormente, en 2023, consiguió una banca en la Cámara de Diputados de la Nación representando a La Libertad Avanza.
Dos años después, pese a que todavía tenía mandato como diputada, se presentó como candidata a senadora y logró ingresar a la Cámara alta. Su ascenso dentro del espacio libertario contó con el respaldo de Martín Menem y de otros referentes del oficialismo.
Ahora, su nombre aparece como una alternativa para ocupar la vicepresidencia en 2027. La posibilidad tomó mayor relevancia luego de que Patricia Bullrich, quien habría recibido una propuesta de Javier Milei para integrar la fórmula, evitara dar una respuesta definitiva en medio de su creciente distanciamiento con los principales referentes del Gobierno.
Sin embargo, la trayectoria de Márquez también presenta un antecedente judicial de importancia. La senadora estuvo involucrada en una investigación por presuntas estafas relacionadas con dos instituciones educativas que administraba y que habrían emitido títulos sin validez oficial entre 1999 y 2004.
La causa se originó después de que estudiantes descubrieran que sus certificaciones académicas no contaban con reconocimiento oficial. La investigación avanzó hasta que, en 2013, Márquez llegó a juicio oral acusada de estafa y otras defraudaciones. Finalmente, para evitar una eventual condena, se acogió al beneficio de la suspensión del juicio a prueba, conocido como probation.
Como parte de las condiciones impuestas, debió cumplir tareas comunitarias y realizar entregas mensuales de leche a una organización dedicada a la prevención de las adicciones. El cumplimiento de esas obligaciones concluyó en 2016.
Este antecedente adquiere particular importancia por la legislación de Ficha Limpia vigente en Neuquén, que contempla restricciones para quienes hayan sido beneficiados con una suspensión de juicio a prueba. Esa normativa podría representar un impedimento para una eventual candidatura provincial, aunque no determina por sí misma la viabilidad de una postulación a la vicepresidencia, que se rige por requisitos constitucionales nacionales.
De esta manera, Nadia Márquez aparece como una figura en crecimiento dentro del oficialismo, con posibilidades de ampliar su protagonismo político y fortalecer el vínculo de los Milei con las organizaciones evangélicas. No obstante, su pasado judicial, su proyección en Neuquén y las negociaciones internas del espacio libertario serán factores centrales para determinar si finalmente logra convertirse en una de las protagonistas de la disputa presidencial de 2027.