
El combate contra el incendio forestal que afecta la sierra de Guanchín continúa desarrollándose con un importante despliegue de recursos humanos y técnicos. Durante las últimas horas, el operativo sumó un refuerzo clave con la incorporación de aviones hidrantes provenientes de las provincias de San Juan y San Luis, una medida que busca intensificar las tareas para contener el avance del fuego en una zona de difícil acceso y con condiciones geográficas complejas.
Las aeronaves despegaron desde el aeródromo de Anguinán y comenzaron de inmediato a integrarse al plan de trabajo coordinado por las autoridades. Estos aviones pertenecen al Servicio Nacional del Manejo del Fuego y operan bajo la órbita de la Agencia Federal de Emergencias, que brinda apoyo a las provincias cuando se presentan incendios de gran magnitud que requieren una respuesta conjunta.
El operativo aéreo fue organizado de manera estratégica para maximizar la efectividad de las descargas de agua sobre los sectores más comprometidos. Una de las aeronaves fue destinada a trabajar en el área cercana a la Estación 3 del histórico Cable Carril, mientras que las otras dos concentran sus tareas en la zona de Guanchín, donde el fuego continúa representando un desafío para las brigadas que trabajan sobre el terreno.
Las operaciones desde el aire complementan el intenso trabajo que desarrollan los equipos desplegados en la montaña. Allí permanecen bomberos voluntarios, personal de Defensa Civil, brigadistas especializados, baqueanos conocedores del terreno y otros trabajadores autorizados, quienes enfrentan largas jornadas en condiciones exigentes para impedir que las llamas se propaguen hacia nuevos sectores.
El operativo también cuenta con la participación del intendente de Famatina, Rodrigo Brizuela y Doria, quien acompaña las tareas de coordinación y supervisión junto a los distintos organismos involucrados en la emergencia. La presencia de autoridades locales permite facilitar la logística y mantener una comunicación permanente con los equipos que intervienen en la zona afectada.
Las características del terreno montañoso representan uno de los principales desafíos para quienes combaten el incendio. Las pendientes pronunciadas, la vegetación propia de la región y las dificultades de acceso obligan a combinar el trabajo terrestre con el apoyo aéreo, una estrategia que permite atacar los focos activos desde distintos frentes y mejorar las posibilidades de control.
El Comité de Emergencias continúa coordinando las acciones de manera permanente entre organismos provinciales, nacionales y municipales. La prioridad sigue siendo proteger a la población, preservar los recursos naturales y evitar que el incendio alcance nuevas áreas de la sierra.
Las autoridades monitorean la evolución del fuego durante toda la jornada y ajustan el despliegue de recursos de acuerdo con las condiciones meteorológicas y el comportamiento de las llamas. El apoyo de los aviones hidrantes representa un refuerzo fundamental para las tareas que se realizan en tierra y aumenta las posibilidades de contener el incendio en los próximos días.
Mientras tanto, los equipos mantienen un trabajo ininterrumpido con el objetivo de resguardar uno de los paisajes naturales más emblemáticos de la provincia, reduciendo al máximo los daños ambientales y garantizando la seguridad de quienes habitan y transitan por la región. El esfuerzo conjunto entre los distintos niveles del Estado y los cuerpos de emergencia refleja la magnitud del operativo desplegado para enfrentar esta compleja situación.