La ubicación de las reservas de oro del Banco Central vuelve a generar un fuerte enfrentamiento político. Legisladores de Unión por la Patria cuestionaron las explicaciones oficiales sobre el destino de los lingotes y reclamaron transparencia al presidente de la entidad monetaria, Santiago Bausili.
La senadora Juliana Di Tullio solicitó la interpelación del titular del Banco Central, al considerar que habría incurrido en falsedades al informar sobre el paradero de las reservas. La legisladora sostuvo que el Gobierno habría afirmado que el oro se encontraba en Suiza, pero aseguró que esa información no coincidiría con la realidad.
En declaraciones de tono crítico, Di Tullio apuntó contra Bausili y la administración nacional, y vinculó la presunta permanencia de las reservas en Londres con una decisión política relacionada con la cuestión Malvinas. La senadora cuestionó lo que definió como una “sobreactuación malvinera” y reclamó precisiones sobre el lugar donde se encuentran los activos.
La controversia también alcanzó al senador Jorge Capitanich, quien exigió una explicación clara y transparente sobre el destino de las reservas de oro. El legislador planteó una pregunta que se convirtió en el eje del debate: ¿el oro está en Suiza o en Londres?
Capitanich advirtió sobre la necesidad de conocer con exactitud la ubicación de los activos y rechazó cualquier mecanismo que pueda generar opacidad en el manejo de las reservas del Banco Central.
Entre los datos mencionados durante el reclamo aparece el supuesto traslado de mil lingotes de oro. Según los cuestionamientos formulados, 115 de esas piezas habrían atravesado procesos de refundición, una operación que también despertó interrogantes entre los legisladores.
Otro punto señalado fue la falta de auditoría de la Auditoría General de la Nación sobre el ejercicio 2025. Esta situación, de acuerdo con las críticas opositoras, dificultaría el control y la verificación de la información relacionada con las reservas.
La discusión se instala así en un contexto de creciente tensión entre el oficialismo y la oposición, con el Banco Central en el centro de la escena. Mientras los legisladores reclaman conocer el recorrido y la ubicación de los lingotes, la controversia plantea interrogantes sobre los mecanismos de información y control de los activos del Estado.
El pedido de interpelación y las exigencias de transparencia podrían abrir una nueva instancia de debate en el Congreso, donde la oposición busca obtener respuestas concretas sobre el patrimonio en oro del país.