
La Justicia Electoral Nacional de Buenos Aires rechazó el pedido del espacio de Javier Milei, La Libertad Avanza, para reimprimir los afiches de listas completas tras la renuncia de José Luis Espert. La decisión, contundente y sin lugar a apelaciones, dejó en evidencia la desorganización política dentro del oficialismo y la falta de previsión en pleno tramo final de la campaña.
El tribunal, integrado por Jorge Di Lorenzo, Hilda Kogan y Alejo Ramos Padilla, calificó el reclamo como “tardío, materialmente imposible y jurídicamente improcedente”. La resolución marcó un duro golpe para la estrategia electoral libertaria, ya que la solicitud llegó cuando el operativo de impresión y distribución ya se encontraba en su etapa final. Según informó la Secretaría Electoral, los 40.000 afiches ya habían sido impresos, controlados y distribuidos a los municipios, y gran parte enviada al Correo Argentino junto con las boletas y padrones.
La Justicia fue clara: reimprimir los carteles a esta altura “implicaría reabrir etapas concluidas del proceso electoral”, poniendo en riesgo la transparencia y trazabilidad de los comicios. Con más de 13 millones de electores en Buenos Aires y 40.000 mesas de votación, la logística hace imposible cualquier cambio sin afectar la organización general.
Más allá del aspecto técnico, el fallo deja al descubierto el desorden que atraviesa el oficialismo en medio de un escenario político cada vez más tenso. Las renuncias internas, los mensajes contradictorios y los intentos de última hora por corregir errores reflejan un gobierno que parece perder el control, incluso dentro de su propio espacio. En plena crisis económica y social, este nuevo traspié judicial golpea la imagen de Milei y pone en duda la capacidad de su fuerza política para afrontar un proceso electoral con la seriedad que el contexto exige.