Un llamado a la fraternidad marcó el homenaje por los 50 años del martirio de Enrique Angelelli

La provincia de La Rioja vivió una jornada cargada de emoción, reflexión y memoria al conmemorarse el 50° aniversario del martirio del beato Monseñor Enrique Angelelli. La celebración reunió a fieles, peregrinos, representantes de distintas comunidades religiosas, autoridades y vecinos que participaron de los actos organizados para recordar el legado del obispo riojano y de los demás Mártires Riojanos, cuyo testimonio continúa siendo un símbolo de compromiso con el Evangelio, la justicia y la defensa de los más vulnerables.

Al finalizar la misa central, el obispo de La Rioja, monseñor Dante Braida, dirigió un mensaje de profundo agradecimiento a todos los presentes por acompañar la conmemoración. Destacó la amplia participación de comunidades eclesiales, organizaciones sociales, miembros de la vida consagrada y representantes de los distintos niveles del Estado, quienes se sumaron a una celebración concebida como un espacio de encuentro, oración y memoria colectiva.

Durante su reflexión, Braida invitó a los presentes a mantener vivo el ejemplo de Enrique Angelelli, Carlos de Dios Murias, Gabriel Longueville y Wenceslao Pedernera. Señaló que el testimonio de los cuatro mártires continúa iluminando el camino de la Iglesia argentina y renovó el deseo de que, en el futuro, sean reconocidos oficialmente como santos mártires de la Iglesia Católica.

El obispo también expresó su reconocimiento a las distintas instituciones y organizaciones que colaboraron en la realización de la conmemoración, entre ellas la comunidad palotina, agrupaciones comprometidas con la preservación de la memoria histórica, comunidades eclesiales de base y los equipos organizadores que hicieron posible el desarrollo de las actividades programadas.

Uno de los momentos más significativos de la jornada estuvo vinculado con la memoria de la familia Goyochea Moreno. Tras la celebración litúrgica, los participantes fueron invitados a trasladarse hasta la ermita para compartir una oración y un responso en homenaje a esta familia, cuyos restos fueron identificados recientemente luego de haber permanecido desaparecidos desde la última dictadura cívico-militar. Por decisión de sus hijos, sus restos descansarán junto a ese sitio de memoria, reforzando el valor simbólico del lugar como espacio de recuerdo y homenaje.

Las actividades continuaron durante la tarde con un acto conmemorativo realizado sobre la Ruta Nacional 38, en el mismo sitio donde hace cinco décadas ocurrió el atentado que provocó la muerte de Monseñor Angelelli. Allí, los asistentes renovaron el compromiso de mantener viva la memoria de quien dedicó su ministerio al servicio de los sectores más humildes y a la defensa de la dignidad humana.

Posteriormente, la programación incluyó distintas expresiones artísticas, propuestas culturales y espacios de reflexión desarrollados en el Centro de Interpretación de los Mártires Riojanos. Estas actividades permitieron a los participantes profundizar en la historia, el legado y la trascendencia de quienes son considerados referentes de la fe y de la lucha por la verdad y la justicia.

En el cierre de su mensaje, monseñor Braida invitó a vivir toda la jornada como una verdadera experiencia de fraternidad, encuentro y compromiso. Señaló que el mejor homenaje a los Mártires Riojanos consiste en asumir los valores que guiaron sus vidas y trasladarlos a la realidad cotidiana, promoviendo la solidaridad, el respeto y la construcción de una sociedad más justa.

Con un emotivo saludo dedicado a los cuatro Mártires Riojanos, concluyó la ceremonia central, dando paso a una serie de actividades que mantuvieron viva la memoria de quienes dejaron una huella imborrable en la historia religiosa y social de La Rioja y de la Argentina.

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