Crédito y mora: la disputa por el impacto del modelo económico

El fuerte aumento de la morosidad de los hogares que recurren al crédito para afrontar sus gastos cotidianos abrió una nueva discusión sobre las tasas de interés, el funcionamiento del sistema financiero y el papel de las empresas tecnológicas que ofrecen préstamos a través de billeteras virtuales.

En medio de este escenario, comenzó a circular en redes sociales un análisis que buscó relativizar el nivel de incumplimiento registrado en los créditos otorgados por Mercado Libre y poner el foco en el comportamiento de los bancos tradicionales. El planteo fue retomado públicamente tanto por el empresario Marcos Galperín como por el presidente Javier Milei, quienes utilizaron esos argumentos para cuestionar las críticas dirigidas contra la empresa y contra la política económica del Gobierno.

El mensaje señalaba que la mora de los créditos otorgados por Mercado Libre rondaría el 3 por ciento y sostenía que las entidades bancarias presentan niveles superiores en términos absolutos. Sin embargo, el debate no se limita a cuánto dinero queda impago, sino también a quiénes acceden al crédito, qué montos reciben y, especialmente, qué tasas deben afrontar.

Una parte importante de los usuarios de las plataformas digitales recurre a préstamos relativamente pequeños para cubrir necesidades inmediatas. En ese segmento, las tasas pueden representar una carga considerable para hogares con ingresos limitados. Por eso, comparar únicamente los montos de mora entre bancos y empresas fintech puede ofrecer una visión parcial del problema.

La controversia también quedó vinculada con los vínculos existentes entre algunos protagonistas del debate. El autor del análisis difundido había desarrollado anteriormente tareas de comunicación y estrategia digital durante el gobierno de Mauricio Macri y posteriormente pasó al ámbito privado, donde trabajó para una consultora que tiene entre sus clientes a Mercado Libre. Ese antecedente fue utilizado para cuestionar la independencia del mensaje y la manera en que se presentó la discusión.

Mientras tanto, el enfrentamiento político creció en redes sociales. Galperín respaldó públicamente el análisis, mientras que Milei lo utilizó para cuestionar a periodistas y sectores que habían señalado el impacto de las tasas y el aumento de la morosidad.

La discusión incorpora además otro aspecto: los beneficios fiscales que recibe la empresa. Durante los primeros meses de 2026, Mercado Libre habría contabilizado importantes reducciones impositivas vinculadas con los regímenes de promoción tecnológica y de economía del conocimiento. A esto se suma la estructura empresarial que mantiene en Uruguay, donde posee operaciones dentro de una zona franca con beneficios tributarios y aduaneros.

Las zonas francas uruguayas ofrecen condiciones particularmente favorables para las empresas radicadas allí, como exenciones o reducciones impositivas, facilidades para la circulación de capitales y beneficios vinculados con la importación de equipamiento y la prestación de servicios internacionales.

De esta manera, el debate sobre la morosidad terminó convirtiéndose en una discusión mucho más amplia. Ya no se trata solamente de cuánto deben los usuarios o qué entidad financiera registra más incumplimientos, sino de cómo funciona el acceso al crédito en un contexto de ingresos deteriorados, qué tasas pagan los sectores más vulnerables y qué responsabilidades tienen las empresas y el Estado frente a esa realidad.

Con el costo de vida presionando sobre los ingresos y cada vez más familias utilizando préstamos para llegar a fin de mes, el crédito aparece como una herramienta indispensable, pero también como una fuente creciente de endeudamiento. El desafío, entonces, pasa por evitar que esa necesidad termine transformándose en una nueva forma de precarización económica para los hogares argentinos.

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