La confianza de la población en el Gobierno nacional registró una nueva caída durante septiembre y volvió a ubicarse en el nivel más bajo registrado durante la actual gestión de Javier Milei, de acuerdo con el relevamiento realizado por la Universidad Torcuato Di Tella.
El Índice de Confianza en el Gobierno se ubicó en 1,94 puntos sobre un máximo posible de 5, lo que representa una disminución del 5,9 por ciento respecto de la medición anterior. El resultado profundiza una tendencia descendente que se viene observando durante los últimos meses y que llevó al indicador a acumular una pérdida del 21,4 por ciento desde diciembre de 2025.
El dato adquiere relevancia porque el índice busca reflejar cómo evalúa la ciudadanía distintos aspectos relacionados con el funcionamiento y la gestión del Gobierno nacional. Entre los componentes analizados aparecen cuestiones vinculadas con la capacidad para resolver los problemas del país, la administración de los recursos públicos, la honestidad de los funcionarios y la percepción sobre a quiénes beneficia la acción gubernamental.
Precisamente, uno de los mayores retrocesos registrados durante septiembre estuvo relacionado con la percepción de que el Gobierno toma sus decisiones teniendo en cuenta el interés de la mayoría de la población. Ese componente experimentó una caída del 12,3 por ciento, convirtiéndose en uno de los principales factores que explican el deterioro general del índice.
El resultado se produce en un contexto político y económico marcado por fuertes discusiones sobre las medidas implementadas por la administración nacional, además de un escenario financiero caracterizado por movimientos negativos en distintos indicadores. La evolución de la confianza ciudadana constituye, en ese marco, otro dato utilizado para observar el clima general que atraviesa la gestión.
La medición también permite advertir que el descenso no se limita a una variación puntual de un solo mes. Al comparar el resultado actual con el registrado a finales de 2025, la disminución acumulada alcanza el 21,4 por ciento. Esto significa que, en menos de un año, el indicador perdió una parte significativa del nivel que había alcanzado anteriormente.
Con 1,94 puntos sobre 5, la confianza se encuentra además por debajo de los valores registrados durante buena parte de la gestión. El descenso vuelve a colocar el vínculo entre el Gobierno y la percepción ciudadana en el centro de la discusión pública.
El dato deberá ser observado junto con las próximas mediciones para determinar si se trata de una tendencia que continúa profundizándose o si el indicador logra recuperarse en los próximos meses. Por ahora, septiembre dejó una señal concreta: la confianza en el Gobierno volvió a retroceder y el componente relacionado con la representación del interés de la mayoría fue el que mostró una de las caídas más pronunciadas.