Mercados en alerta y una nueva estimación que eleva la pobreza al 44,9%

La economía argentina cerró la última semana con dos datos que volvieron a concentrar la atención: por un lado, una nueva escalada del riesgo país; por otro, una medición alternativa que ubica la pobreza en un nivel considerablemente superior al registrado por la estadística oficial.

En el mercado financiero, el riesgo país cerró el viernes en 609 puntos básicos, después de avanzar 31 unidades durante la jornada, equivalente a una suba del 5,4 por ciento. El indicador, elaborado por JP Morgan, llegó a alcanzar los 628 puntos durante la rueda, antes de moderar parcialmente el incremento hacia el cierre. Con este movimiento, acumuló diez jornadas consecutivas en alza.

La evolución del indicador refleja el comportamiento de los bonos soberanos argentinos y funciona como una referencia sobre el costo que tendría para el país acceder al financiamiento internacional. La última jornada también estuvo marcada por bajas en los títulos de deuda en dólares y por una caída de las acciones argentinas, en un contexto financiero internacional que mostró mayor cautela frente a los mercados emergentes.

El cierre del viernes representa, además, el último dato disponible antes de la reapertura de los mercados correspondiente a la nueva semana. Por eso, la evolución de los bonos y del riesgo país será uno de los indicadores observados durante las próximas ruedas.

En paralelo, otro dato generó repercusión en materia social. Una estimación alternativa elaborada por la consultora Equilibra ubicó la pobreza en el 44,9 por ciento durante el primer semestre de 2026. La cifra contrasta con el 32,3 por ciento informado oficialmente por el INDEC para el mismo período.

La diferencia se explica, fundamentalmente, por la metodología utilizada. Mientras la medición oficial toma como referencia la Canasta Básica Total y los ingresos registrados en la Encuesta Permanente de Hogares, la estimación alternativa incorpora una actualización de los patrones de consumo y realiza una corrección por posibles ingresos que no son declarados en las encuestas.

Según el INDEC, durante el primer semestre la pobreza alcanzó al 32,3 por ciento de las personas en los 31 aglomerados urbanos relevados, mientras que la indigencia llegó al 7,5 por ciento. La medición oficial también registró un incremento de la pobreza respecto del semestre anterior.

La estimación de Equilibra plantea una fotografía diferente y atribuye la mayor incidencia de la pobreza al encarecimiento de los bienes básicos y a la pérdida de poder adquisitivo de los hogares.

De esta manera, los últimos datos económicos muestran dos escenarios que deberán seguirse de cerca: mientras los mercados financieros reflejan una mayor percepción de riesgo sobre la deuda argentina, las distintas mediciones sobre pobreza exponen el impacto que tienen los precios y los ingresos sobre la capacidad de las familias para cubrir sus necesidades básicas.

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