
La tradicional protesta que cada miércoles llevan adelante los jubilados frente al Congreso Nacional tuvo esta vez un escenario diferente y cargado de simbolismo. En medio de la Feria Internacional del Libro, un grupo de manifestantes decidió trasladar su reclamo al predio de La Rural, donde realizaron una intervención con carteles, consignas y representaciones paródicas vinculadas a la situación económica y social que atraviesa el sector pasivo.
La movilización fue encabezada por integrantes del Plenario de Trabajadores Jubilados, Jubilados Insurgentes y trabajadores de ATE Cultura, quienes recorrieron distintos stands mientras expresaban su rechazo a las políticas económicas impulsadas por el Gobierno nacional. A lo largo del recorrido, los manifestantes reclamaron un aumento urgente de las jubilaciones, la restitución de medicamentos gratuitos y mejoras en las condiciones de vida de los adultos mayores.
Uno de los momentos que más llamó la atención de los asistentes fue la aparición de una enorme maqueta con forma de libro, cuya portada exhibía el rostro del vocero presidencial Manuel Adorni junto al título “Yo salí de la pobreza”. La representación fue utilizada como una crítica irónica hacia las medidas oficiales y despertó reacciones entre el público que recorría la feria.
Además, se exhibieron carteles con frases dirigidas al presidente Javier Milei y pancartas en defensa de los fondos de ANSES. También circularon libros ficticios con títulos satíricos relacionados con la gestión nacional y el ajuste económico, generando curiosidad y aplausos entre varios asistentes.
Megáfono en mano, referentes de la protesta agradecieron el apoyo recibido por parte de quienes se encontraban en el lugar y remarcaron que el reclamo continuará cada semana hasta obtener respuestas concretas. Entre los principales pedidos, solicitaron que la jubilación mínima alcance el valor de la canasta básica del adulto mayor, estimada en alrededor de dos millones de pesos.
Asimismo, plantearon propuestas vinculadas al acceso a viviendas en comodato y a una administración del PAMI y la ANSES con participación directa de trabajadores y afiliados. La jornada dejó imágenes llamativas y volvió a poner en el centro de la escena el reclamo de miles de jubilados que aseguran no poder afrontar el costo de vida actual.