
Una situación tan inusual como llamativa se vivió durante una nueva audiencia del juicio oral de la denominada causa Cuadernos, cuando un error en la citación de un testigo terminó sorprendiendo a todos los presentes en los tribunales federales de Comodoro Py. El episodio generó desconcierto, obligó a interrumpir el desarrollo previsto de la jornada y dejó al descubierto una confusión administrativa que rápidamente se convirtió en uno de los hechos más comentados de la audiencia.
Todo ocurrió cuando el contador Juan Carlos Santos fue convocado a declarar como testigo. Al comenzar el interrogatorio, las preguntas apuntaban a determinar si había trabajado en la entonces Administración Federal de Ingresos Públicos, hoy Agencia de Recaudación y Control Aduanero. Sin embargo, la respuesta fue inmediata y contundente: el hombre explicó que nunca había desempeñado funciones en ese organismo y advirtió que existía una equivocación con su identidad.
El testigo aclaró que había recibido únicamente un mensaje de WhatsApp notificándole que debía presentarse ante el tribunal. Según su relato, al consultar cuál era el motivo de la citación, no obtuvo mayores precisiones porque, le indicaron, no podían brindarle información adicional. La situación resultó aún más llamativa debido a que el contador se encontraba fuera del país y debió regresar para cumplir con la convocatoria judicial, sin conocer el motivo por el cual había sido citado.
La revelación provocó sorpresa entre los asistentes y evidenció que la fiscalía había convocado a una persona distinta de la que realmente pretendía incorporar al debate oral. El verdadero testigo buscado sería otro Juan Carlos Santos, quien habría trabajado dentro de la AFIP durante los años investigados y cuyo nombre aparece mencionado en distintas referencias vinculadas a la causa.
El episodio se produjo en un contexto en el que continúan declarando numerosos exfuncionarios y personas relacionadas con organismos estatales de la época. Durante las últimas audiencias, varios de esos testimonios fueron incorporados al expediente como parte de la producción de prueba impulsada por la acusación.
En paralelo, la causa continúa siendo objeto de fuertes debates políticos y judiciales. Desde distintos sectores se sostiene que la investigación constituye una herramienta fundamental para esclarecer presuntos hechos de corrupción ocurridos durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner. En cambio, otros espacios políticos consideran que el expediente estuvo atravesado por decisiones judiciales y administrativas orientadas a perseguir a exfuncionarios de esas administraciones.
Dentro de ese marco de posiciones enfrentadas, el error en la identificación del testigo volvió a poner el foco sobre el desarrollo del proceso judicial. Aunque la confusión fue rápidamente advertida y corregida durante la audiencia, el episodio alimentó cuestionamientos acerca de los mecanismos utilizados para la citación de testigos y el control previo de la información incorporada al expediente.
Mientras el juicio oral avanza con nuevas declaraciones y la incorporación de distintas pruebas, este insólito episodio quedó registrado como una de las situaciones más inusuales del proceso, al exponer una falla administrativa que generó sorpresa y abrió un nuevo capítulo en una de las causas judiciales de mayor repercusión política de los últimos años.