VIH en La Rioja: proponen una nueva estrategia sanitaria con foco en prevención, atención y derechos

La respuesta sanitaria frente al VIH, las hepatitis virales, otras infecciones de transmisión sexual y la tuberculosis podría atravesar un cambio importante en La Rioja. La Legislatura Provincial recibió dos proyectos de ley que buscan establecer una estrategia integral, con objetivos concretos, presupuesto propio y mecanismos de seguimiento para mejorar la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de estas enfermedades.

La iniciativa fue impulsada a partir del trabajo conjunto de organizaciones de la sociedad civil, personas con VIH, familias, personas que adquirieron el virus por transmisión vertical y equipos universitarios. El planteo central es que la provincia cuente con una estructura permanente que permita ordenar las políticas sanitarias y garantizar una atención sostenida en el tiempo.

Uno de los proyectos propone crear un sistema provincial específico, con responsables definidos, un plan de acción con metas hasta 2031, recursos presupuestarios propios y la obligación de presentar un informe anual ante la Cámara de Diputados. El segundo apunta particularmente a niñas, niños, adolescentes y jóvenes que nacieron expuestos o viven con VIH, hepatitis, sífilis congénita o tuberculosis.

El costo estimado para poner en marcha ambas leyes ronda los 1.650 millones de pesos anuales, tomando como referencia valores de octubre de 2026. La cifra representa aproximadamente el 0,09 por ciento del gasto provincial previsto para 2026. En términos simples, significaría destinar unos 90 centavos de cada 1.000 pesos del presupuesto provincial.

Los impulsores de la propuesta advierten que la situación epidemiológica requiere respuestas concretas. En La Rioja se registran alrededor de 29 nuevos diagnósticos de VIH cada 100.000 habitantes, una cifra que duplica el promedio nacional. Además, dentro del sistema público provincial hay 807 personas en tratamiento, pero solamente el 75,5 por ciento presenta supresión viral, por debajo del promedio nacional del 83 por ciento.

Otro dato que genera preocupación es el seguimiento médico. Apenas la mitad de las personas registradas tuvo un control de carga viral durante el último año, mientras que el 96,5 por ciento de los pacientes se concentra en una sola institución sanitaria. A esto se suma el incremento de la sífilis congénita, cuyos casos casi se duplicaron entre 2019 y 2024.

Detrás de las estadísticas aparecen situaciones concretas que muestran las dificultades del sistema. Se conocieron testimonios de pacientes que habrían atravesado períodos prolongados sin estudios de control, en algunos casos de hasta dos años. A esto se suma un problema que continúa siendo difícil de combatir: el estigma social asociado al VIH.

Una encuesta realizada durante 2025 mostró que el 84 por ciento de las personas consultadas considera que alguien con VIH podría tener dificultades para alquilar una vivienda si su diagnóstico fuera conocido. Además, un 12 por ciento manifestó que no permitiría que sus hijos jugaran con una niña o un niño que tuviera VIH.

Uno de los aspectos más novedosos de los proyectos está relacionado con las personas que adquirieron el virus mediante transmisión vertical, es decir, aquellas que nacieron con VIH y lograron llegar a la adultez atravesando no solamente los desafíos propios de la enfermedad, sino también las barreras del sistema sanitario y el peso de la discriminación.

En la provincia se estima que existen alrededor de 30 personas adultas y siete niñas, niños y adolescentes en esta situación. La propuesta busca reconocerlas legalmente como “personas supervivientes de transmisión vertical” y establecer una política específica de acompañamiento.

En ese marco se plantea institucionalizar el programa “Conmigo Estás”, que ya cuenta con un diseño, un equipo de trabajo y una estimación de costos. El objetivo es brindar una atención integral y sostenida a quienes viven con VIH desde el nacimiento.

En materia presupuestaria, el cálculo contempla únicamente recursos nuevos y no incluye medicamentos ni reactivos que actualmente son provistos por el Estado nacional, ni el personal sanitario que ya forma parte del sistema provincial.

Del total estimado de 1.650 millones de pesos anuales, unos 1.410 millones corresponderían a la ley general, de los cuales aproximadamente 948 millones estarían destinados al programa “Conmigo Estás”. Los 240 millones restantes corresponderían al proyecto destinado a niñas, niños y adolescentes.

La implementación sería gradual. Se prevé utilizar el 60 por ciento de los recursos necesarios durante 2027, alcanzar el 85 por ciento en 2028 y llegar al ciento por ciento a partir de 2029. De esta manera, el primer año demandaría alrededor de 1.000 millones de pesos.

La propuesta no sostiene que la inversión vaya a recuperarse completamente mediante el ahorro de costos sanitarios. El argumento principal es garantizar derechos y mejorar la respuesta del Estado frente a enfermedades que ya cuentan con un marco de protección establecido a nivel nacional.

Ahora, el desafío queda en manos de la política provincial. La intención es que ambas iniciativas puedan ser debatidas y eventualmente sancionadas antes de finalizar el año, mientras que el Poder Ejecutivo debería contemplar los recursos necesarios dentro del Presupuesto 2027.

El planteo busca instalar una discusión que va más allá de las cifras: mejorar los controles, favorecer diagnósticos tempranos, reducir el impacto de las infecciones de transmisión sexual, acompañar a quienes viven con VIH y enfrentar el estigma que todavía persiste.

La discusión legislativa podría convertirse así en una oportunidad para definir una política sanitaria de largo plazo. Para quienes impulsan los proyectos, el objetivo es que la respuesta frente al VIH y otras enfermedades deje de depender de acciones aisladas y pase a formar parte de una estrategia provincial permanente, con presupuesto, responsables y metas verificables.

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