La polémica en torno a la criptomoneda $LIBRA vuelve a escalar y agrega nuevos capítulos a una trama que ya combina política, tecnología y justicia. En las últimas horas se conocieron detalles de un peritaje oficial que complicaría la versión sostenida públicamente por el presidente Javier Milei, quien ha negado de manera enfática la existencia de un acuerdo formal vinculado al lanzamiento del activo digital.
Según surge de un informe técnico elaborado por la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP), dependiente del Ministerio Público Fiscal, en uno de los dispositivos electrónicos del trader Mauricio Novelli —señalado como un actor clave en la promoción de $LIBRA— se hallaron borradores de un presunto contrato confidencial. Ese documento habría establecido un vínculo de asesoramiento entre el mandatario y el empresario Hayden Davis en materia de criptomonedas, tecnología blockchain e inteligencia artificial.
El dato cobra relevancia porque el Presidente nunca reconoció públicamente la firma de ese convenio. Por el contrario, tras el colapso del valor de $LIBRA —que dejó pérdidas significativas a miles de inversores—, sostuvo que solo había dado visibilidad al proyecto desde su cuenta personal en la red social X y que luego eliminó la publicación al no estar interiorizado en los detalles. Sin embargo, en aquel primer mensaje compartió el enlace al contrato inteligente del token, que hasta entonces no era de acceso público, sin explicar cómo lo obtuvo.
En paralelo, Davis afirmó en una entrevista que asesoraba al mandatario y que su empresa había difundido un mensaje celebrando una reunión mantenida en la Casa Rosada a fines de enero de 2025. Allí se hablaba de impulsar tecnología y finanzas para ampliar su alcance en Argentina. A pesar de las contradicciones y de declaraciones del propio empresario sobre millonarios fondos retenidos tras el desplome, no hubo denuncias públicas en su contra por parte del jefe de Estado.
La investigación judicial también incluye pedidos de información oficial para determinar si existió un acuerdo formal y si este siguió los canales administrativos correspondientes. Desde áreas gubernamentales se respondió que no hay registros de un convenio de esas características, lo que abre interrogantes sobre su eventual validez institucional.
El expediente suma además otros elementos: comunicaciones entre Novelli y el entorno presidencial, contratos similares mencionados en investigaciones periodísticas y movimientos financieros bajo análisis. El proyecto, según trascendió, no solo apuntaba al asesoramiento cripto, sino también a iniciativas de inteligencia artificial e incluso a la idea de “tokenizar” estructuras del Estado.
Con este nuevo escenario, el caso $LIBRA se consolida como uno de los focos de mayor tensión política y judicial de los últimos meses. La causa continúa avanzando mientras crecen las preguntas sobre el alcance real de los vínculos, la legalidad de los acuerdos y las responsabilidades que podrían derivarse de una operación que, para muchos, aún tiene más sombras que certezas.